Por qué resulta tan atractiva
La idea es sencilla y por eso convence: en lugar de reconstruir el recorrido con registros incompletos, se pregunta a quien lo hizo. Una casilla en el formulario de compra, una pregunta al alta, una llamada posterior.
Tiene tres ventajas reales. Captura canales sin rastro digital, como la conversación entre personas. Es barata de implementar. Y produce respuestas en el lenguaje del cliente, que a veces revela categorías que la organización no había considerado.
Tiene también límites que conviene conocer antes de dar peso a sus resultados, porque el método parece más directo de lo que es.
Respuesta de una persona a la pregunta de cómo conoció una marca o un producto, recogida en un formulario o en una entrevista.
No es un registro del recorrido. No corrige el sesgo hacia lo reciente ni hacia lo llamativo. No es sumable con la atribución por registro. No es interpretable sin conocer la formulación y el momento de la pregunta.
Para leerla como reparto del mérito tendría que ser cierto que la persona recuerda todos los contactos y los pondera correctamente, lo que la investigación sobre memoria no respalda.
Los cinco límites
Sesgo de recencia. Se recuerda lo último. Un recorrido de varios meses con un contacto final memorable se resume en ese contacto, igual que hace el último clic, sólo que ahora por vía de la memoria.
Sesgo de saliencia. Se recuerda lo llamativo. Un anuncio de televisión se recuerda mejor que una exposición breve en un flujo de vídeo vertical, con independencia de cuál influyó más.
Efecto del orden de las opciones. En una lista, las primeras opciones reciben más selecciones. Es un efecto documentado en metodología de encuestas y se contiene rotando el orden entre respondientes.
Categorías que no encajan. Si la lista no contiene la opción real, la persona elegirá la más próxima o la genérica. El resultado no es una ausencia de dato: es un dato equivocado, que es peor.
Momento de la pregunta. Preguntar en el momento de la compra da respuestas distintas que preguntar dos semanas después, y ninguno de los dos momentos es el correcto en abstracto.
Cómo se diseña para que sirva
Con cinco decisiones que se toman una vez y se documentan.
Pregunta abierta primero, lista después. Una casilla de texto libre antes de mostrar opciones captura lo que la persona diría por su cuenta. Después se puede ofrecer la lista. Codificar el texto libre es trabajo manual y es donde está la información.
Rotación del orden. Si hay lista, el orden se rota entre respondientes para repartir el efecto de posición.
Opción de varias respuestas. Permitir marcar más de una acerca la respuesta al recorrido real, aunque complique el recuento. Sumar por encima del total no es un problema si se declara.
Vocabulario en lenguaje del cliente. Las opciones se escriben como la gente habla, no como los canales se llaman internamente. Nadie ha oído nunca hablar del canal de descubrimiento.
Estabilidad. Igual que en cualquier método declarativo, cambiar la pregunta rompe la serie.
| Decisión | Opción recomendable | Qué evita |
|---|---|---|
| Formato de la pregunta | Texto libre antes de la lista | Inducir la respuesta |
| Orden de las opciones | Rotado entre respondientes | Efecto de posición |
| Número de respuestas | Varias permitidas | Forzar un único contacto |
| Vocabulario | Lenguaje del cliente | Opciones que nadie entiende |
| Momento | Fijo y documentado | Comparar respuestas incomparables |
Ordenación de definiciones, no de resultados. Ninguna celda contiene una cifra, porque este cuadro clasifica lo que cada término designa.
- Las respuestas recogidas y su formulación
- El momento en que se preguntó
- La discrepancia con la atribución por registro
- Que la discrepancia entre fuentes señala dónde el registro está ciego
- Que las respuestas se concentran en lo reciente y lo llamativo
- Que una opción ausente de la lista se sustituye por la más próxima
- Un reparto porcentual de canales basado en respuestas declaradas
- Un promedio entre atribución declarada y atribución por registro
- Una conclusión sobre un canal a partir de una lista sin orden rotado
El primer punto de la derecha es el uso más habitual de este método y el menos defendible.
Qué se puede hacer con los resultados
El uso defendible es el de contraste, no el de reparto.
Si la atribución por registro dice una cosa y la atribución declarada dice otra muy distinta, esa discrepancia es información valiosa: señala dónde el registro está ciego. La discrepancia no se resuelve promediando las dos fuentes, que sería mezclar dos instrumentos con sesgos opuestos.
Lo que sí se puede hacer es usar la declarada para detectar canales invisibles, y después buscar la forma de medirlos mejor. Si mucha gente declara haber conocido la marca por conversación, la conclusión no es asignarle un porcentaje: es que hay un mecanismo de difusión que ningún registro captura y que conviene tener presente al decidir.
Tratamiento de las respuestas
Las respuestas a esta pregunta se vinculan con frecuencia a un cliente identificado, lo que las convierte en datos personales. Aplican las obligaciones habituales: base jurídica, información en el momento de la recogida, finalidad limitada y plazo de conservación.
Conviene además evitar la tentación de usar esa respuesta para segmentar comunicaciones posteriores sin haber informado de ello. La finalidad declarada al recoger el dato condiciona lo que se puede hacer con él después.
Lo que conviene llevarse
Preguntar al cliente captura lo que ningún registro ve y depende de una memoria que privilegia lo reciente y lo llamativo.
Se diseña con pregunta abierta primero, orden rotado, varias respuestas posibles y vocabulario del cliente. Y se usa para contrastar con el registro y detectar cegueras, no para repartir mérito entre canales.
